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La ruta del General Cabrera PDF Imprimir E-Mail

Ramón Cabrera i Griñó fue un destacado protagonista de las contiendas entre carlistas y liberales, conocido como “El Tigre del Maestrazgo” y ostentó el título de Conde de Morella. Precisamente, en Morella se incorporó Cabrera a la causa carlista, en el año 1833, abandonando su carrera religiosa.

Comenzó una intensa y rápida trayectoria militar en los ejércitos y grupos de guerrilleros partidarios de la causa de Don Carlos, pretendiente a la Corona de España, y que abundaban en estas tierras castellonenses. En el año 1834 fue nombrado coronel, a las órdenes del general Carnicer, y al ser éste capturado y ejecutado por las tropas liberales, Cabrera pasó a ser el jefe carlista del Maestrazgo y del Bajo Aragón.

Morella, cuartel general carlista.

La “Ruta de Cabrera” tiene su eje principal en Morella, en donde se ha levantado una estatua de bronce, de 1.335 kilos y 3 metros y medio de altura, obra de José Manuel García Cerveró, y que representa al renombrado militar carlista. La estatua se ubica en el castillo de Morella, que fue conquistado en enero de 1838 por Cabrera, quien convirtió esta emblemática plaza fuerte en la capital de las tierras del Maestrazgo y de Els Ports que controlaban los carlistas. En Morella se pueden visitar también una serie de edificios y lugares que estuvieron directamente vinculados a la vida de Cabrera, desde las torres y murallas que rodeaban la ciudad hasta el convento de Sant Francesc, en donde los carlistas tenían su cuartel general. También figura en el itinerario la bellísima iglesia arciprestal (en donde funcionaba un hospital militar), la plaza dels Estudis (donde se concentraban los carlistas), el templo de Sant Miquel (transformada en prisión), la plaza del Mercat (en donde se produjo un alzamiento popular con el grito generalizado de ¡Viva Alfonso VI!), la Casa Peret (sede del Gobernador de Morella), la Casa del Marqués de Cruïlles (sede del carlismo local), la Casa de Cabrera (en donde se halla ahora una sucursal de “Bancaixa”) o el Museo “Temps d’Història”, en donde se pueden contemplar diversos objetos y documentos relacionados con el carlismo.

La “Ruta de Cabrera” afecta a toda la Tinença de Benifassà, un territorio agreste, hermoso y escasamente poblado. Allí podremos visitar el Monasterio de Santa María (cartuja medieval ocupada por monjas de clausura y que Cabrera destinó a cuartel de instrucción militar, hospital y prisión), Herbés (en donde está el castillo del Barón de Herbés, primer personaje importante que apoyó la causa del pretendiente don Carlos), Ballestar (en donde funcionó una fábrica de municiones), Fredes (en donde se hallaba la imprenta del ejemplo carlista), el Boixar (en donde el ex – seminarista Ramón Cabrera fue ascendido a sargento, iniciando allí su carrera militar) y Castell de Cabres (en donde los carlistas tenían un cuartel en la finca “El ases”, a la vez que elegían para sus reuniones la ermita de Sant Cristòfol y transformaban la iglesia de Sant Llorenç en refugio fortificado).

En Els Ports, en el entorno de Morella, la ruta nos conduce hasta algunas poblaciones de gran interés por su relevante patrimonio arquitectónico, como son Forcall (cuya iglesia parroquial fue fortificada y el antiguo convento de Dominicos fue utilizado como hospital y cárcel), Cinctorres (en donde se halla la Roca Parda, paraje utilizado como refugio de los carlistas, por la abundancia de cuevas), Todolella y Vallibona.

También destacan en la “Ruta de Cabrera” Vilafranca (cuyo ayuntamiento gótico fue tomado por las tropas carlistas, y en cuyo término se halla el Pla de Mosorro y la Torre Leandra, que fueron escenario de una batalla) y Zorita (cuyo santuario de la Balma fue refugio carlista y en cuya iglesia parroquial se recibió al pretendiente a la Corona de España, don Carlos). Capítulo aparte merecen poblaciones del Maestrat incluidas en la “Ruta de Cabrera” como Sant Mateu, Benicarló, Vinaròs, Traiguera, Albocàsser, Rosell, Catí y Xert. Y, al sur de Morella, otras dos poblaciones justifican sobradamente su inclusión en este itinerario turístico-cultural: Vistabella del Maestrazgo, en las inmediaciones del majestuoso Penyagolosa, y Ares del Maestre. En total, 24 poblaciones y un ámbito territorial de 1.974 kilómetros cuadrados.

José Luis Soler, técnico turístico de la asociación “Portmader”, nos destaca la importancia de la figura de Cabrera, a caballo entre la historia y la leyenda. “Cabrera llegó a mandar un ejército de más de 20.000 hombres y se plantó a las puertas de Madrid, desarrollando una fabulosa maquinaria de guerra en el Maestrazgo con la creación de hospitales y fábricas de municiones. El general Cabrera llegó a conocer y ser respetado por los más importantes Jefes de Estado de Europa. Por eso mismo tiene sentido una ruta que discurre por muchos municipios del denominado Maestrazgo histórico, y que está dirigida a aquellas personas interesadas en la historia, la cultura y las leyendas y que al mismo tiempo valoren la belleza de los escenarios naturales y la riqueza del patrimonio histórico-artístico de estas comarcas castellonenses…”

La figura de Cabrera fue estudiada y descrita por distintos escritores españoles tan prestigiosos como Miguel de Unamuno, Pío Baroja y Benito Pérez Galdós, desde que se sumó, en 1833, al levantamiento carlista. En su figura convergen rasgos de heroicidad, ingenio, generosidad, astucia y crueldad. Es un personaje de leyenda, que para unos es negra y para otros es noble, pero que a nadie deja indiferente. Miguel de Unamuno describió a Cabrera “corriendo de victoria en victoria hasta caer extenuado. Y este hombre vivía, lo habían visto con sus propios ojos y era, a la vez, un hombre de carne y hueso, un héroe de otro mundo, un Cid vivo que había de volver el mejor día con su caballo…”.

Ramón Cabrera participó en las ofensivas carlistas que tuvieron por escenario Andalucía y Extremadura, entre junio y septiembre de 1836. En 1837 formó parte de la llamada Expedición Real, encabezada por el propio pretendiente a la Corona, que llegó hasta las puertas de Madrid. No aceptó el Convenio de Vergara de 1839, firmado por los generales Espartero y Maroto, y que suponía la disolución del ejército carlista del norte. Y Cabrera quedó como único general de la causa carlista, prolongando su lucha desde su cuartel general de Morella (que había conquistado dos años antes) hasta que, en mayo de 1840, el general Espartero logró apoderarse de Morella. Cabrera logró huir a Francia hasta que, en 1846, al estallar la Segunda Guerra Carlista, Cabrera regresó a España, poniéndose al frente de partidas de guerrilleros que actuaban en Cataluña, Aragón y Valencia. Se volvió a exiliar en abril de 1849, y se casó en Inglaterra con una rica hacendada, Marianne Catherine Richards, con quien tuvo cinco hijos, fijando su residencia en Wentworth, cerca de Londres. Ya no participó en la Tercera Guerra Carlista, iniciada en 1872. Es más, reconoció en 1875 al hijo de Isabel II, Alfonso XII, como legítimo rey de España. Y el monarca, agradecido, le reconoció oficialmente el título de Conde de Morella y el rango de Capitán General del Ejército Español. Murió en Inglaterra el 24 de mayo de 1877.

La “Ruta de Cabrera” trata de acercarnos a la realidad geográfica y cultural del Maestrazgo y de Els Ports, que fue escenario durante siete años (1833-1840) de una sangrienta guerra. Y ahí están los castillos y los palacios, las iglesias, las ermitas, las masías y los barrancos, como recuerdo de un personaje histórico: Ramón Cabrera, el Tigre del Maestrazgo.

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